jueves, 22 de marzo de 2012

Dijiste que me amabas...



Dijiste que me amabas




Aquella noche dijiste que me amabas, pero con un amor diferente al que yo siento por ti...  Acaso, sabes cómo es el amor con el que yo te amo?

Acaso pueden tus palabras describir el amor que te doy?



Recibiendo lo que tu me das he descubierto la formula perfecta para enamorarme de ti, sin más, te has deslizado silenciosamente por mis ojos cuando los abro para verte, recorriendo lugares inéditos que ahora ocupas.



Tu aroma, al pasar, quedó fundido, como un recuerdo que nunca olvidaré. Un recuerdo que se renueva continuamente, pues hasta pienso en el modo en que respiras. Cada momento tuyo quiero vivirlo a tu lado. Ser para ti es como te amo... Ahora, puedes describir el amor que te doy; puedes empezar trayendo a tu mente los instantes que han sido nuestros, así el mundo entero nos vigilará, piensa, verás que ahí estoy amándote. Piensa en lo que te gustaría que fuera y, no te preocupes, yo haré que exista, lo haré realidad por ti.


miércoles, 21 de marzo de 2012

aprende

aprende



Solitario vives aunque estás más acompañado

que las estrellas del cielo,

Sufre mucho, pero no más que

la madre que a perdido a su hijo,

Ríes tanto, pero no más que un niño

cuando corre a los brazos de su padre...

¿qué te pasa?

¿por qué no terminas de aprender?

sábado, 17 de marzo de 2012

Qué puedo decir?

¿Qué puedo decir?



Me siento completamente incapaz de decirle algo, creo que no tengo ningún derecho para hacerlo, y hasta pienso que es imposible que me pueda perdonar. Pero tengo que hacer algo, no puedo permitir que mis errores puedan mas, por eso estoy aquí, frente  a usted, para suplicarle que me perdone, que me perdone por ser tan inmaduro, por opacar momentos que, sin mi torpeza, se hubieran convertido en recuerdos muy agradables. No se imagina como me arrepiento por haber tenido gestos o hecho cosas delante de usted para que se enojara, razón tiene para decirme que le he humillado, razón tiene para pensar que juego con sus sentimientos, pero por favor, créame que yo nunca he intentado humillarle, usted es lo mas importante que tengo, cuánto me ha enseñado, cuánto hemos vivido juntos. Recuerda el día que estábamos en aquel lugar, frente al mar, y usted estuvo acompañándome, sin decirme nada, pero estaba a mi lado. Se acuerda cuando mi madre se enfermó y yo fui en su busca para contarle. Recuerdo que usted estaba limpiando y, después de contarle me dijo; “tienes que rezar por ella” y que yo me fui enojado porque eso ya lo sabia, en realidad esperaba algo mas, y eso me lo dió al siguiente día, en esa habitación fea, cuando me dio un pequeño abrazo y me miró a los ojos. Yo nunca le voy a olvidar. Únicamente usted se ha preocupado por mí. Cuando regresé a mi habitación, pensé mucho en usted y empecé a necesitarle, pues sin saberlo me dio lo único que yo quería. Tengo tantos recuerdos en mi corazón... tantos que no los diré ahora, además, se que usted los conoce y los guarda en el suyo. Nunca olvidaré el verano que estuvimos juntos, cuantas ganas tenia de estar en la misma habitación y, ya ve, conseguí lo que quería. Me gustaba que utilizara mis cosas, guardar la ropa en el mismo lugar, me gustaba verle dormir, me gustaban tantas cosas... un whisky  en la noche, los lugares que hicimos nuestros, la biblioteca, Barcelona fue nuestra, etc... también recuerdo cuando le dio vergüenza de mí en la estación del metro, tuve que cargar las maletas solo y usted iba mas adelante, como para que no se dieran cuenta que iba conmigo. También recuerdo el enfado cuando caminábamos en la playa, tuve miedo de que me golpeara por la rabia que llevaba. Bueno, ya me dejo de recuerdos, pero debe saber que con todo lo que hemos vivido, es imposible que yo haya tratado de humillarle, eso nunca lo voy a hacer. Esta mañana pensé mucho en cómo será mi vida de aquí en adelante, estoy tan acostumbrado y tan feliz de estar a su lado que no sé cómo seguir ahora que no le veré más, por lo menos en algún tiempo. Ya no tendré a quien llevarle libros, ya no voy a querer tomar café. Ya no estará usted para robar chocolates y regalárselos. A quien voy a molestar, a despertar, a dejar notas, con quien pasaré las tardes y las noches. En fin, son muchas las cosas que me costarán. Escúcheme, yo no quiero que su interior este mal, como me lo ha dicho, por favor, haga el intento de perdonarme sinceramente, con el corazón. Le pido que lo haga por todo lo que hemos pasado, lo bueno y lo malo, por todo. Yo no le he mentido, y ahora también soy franco reconociendo mi error, mi culpabilidad y mi gran dolor y arrepentimiento al haber suscitado todo esto. Tal vez actué así por confiado, porque siempre he contado con su perdón y nunca pensé que usted se cansaría de mis estupideces. No se canse de mi, no ahora, que es cuando se pone a prueba todo lo que hemos hablado; el cariño, la amistad, eso que usted ha definido como “emoción”, yo estoy dispuesto a demostrarle, que en mi, nunca ha sido una emoción, que mi sentimiento es real y sincero y que, ahora que no nos veremos más, dejaremos a un lado eso malo que siempre ha dicho y, sacaremos lo bueno que sí hemos construido, por lo que hoy y cada vez que sea necesario, le voy a pedir perdón. Usted me conoce, me conoce mucho, y si me mira a los ojos se dará cuenta que hablo con la verdad, que no deseo nada más que usted sea feliz, no quiero ser “su problema”, quiero ser de hoy en adelante “una solución”, que nuestra amistad sirva, a usted y a mi, para que tengamos motivos para seguir luchando en la vida, que le demostremos al mundo que los verdaderos amigos sí existen y, a Dios, tenemos que demostrarle que si hemos hecho mal, ahora lo vamos ha hacer bien, y si Él nos perdona sinceramente, yo le pido a usted que me perdone sinceramente. Le voy a contar lo que pienso cuando recuerdo que no nos veremos más, digo: qué importa que no pueda verle a usted más, que importa que pasen, a lo mejor, muchos años sin verle, al final, después de que estemos muertos, vamos a tener toda la eternidad para poder compartir, reír, disfrutar con usted, en el cielo por supuesto. Por eso le dije que yo no quería que se fuera para el infierno, y por eso me hice propósitos para no desearle más, y si he fracasado, creo que no es tarde para intentarlo nuevamente, nunca será tarde si lo que queremos lo queremos con el corazón.



Usted también me dijo que le había defraudado, y sí, tiene razón, mucho me ha soportado, y mire yo cómo actúo. “me has humillado y me has decepcionado” fueron sus palabras, ¿verdad?, me quede en blanco, no dije nada, sólo tuve que irme, pues pensé en ese momento que yo sólo le estaba haciendo daño, hasta mi presencia le hacia daño. Usted me demostró hoy que es muy sensible, sus palabras son tan francas, tan claras, que hablan de todo lo que hay en el corazón, en su corazón. Y, cómo me duele haberle hecho daño a lo más profundo que hay en usted, pues me demostró que es ahí donde me ha guardado. Ese lugar donde guarda sus sentimientos yo lo revolqué. Pero fue mi inmadurez la que lo hizo, fue mi ignorancia, mi falta de cuidado. No fue mi corazón ni mi mente, no fui yo, el que le ha dicho que le quiere y también se lo ha demostrado, no fui yo, con quien se ha desvelado, el que ha llorado y reído con usted. Pero hoy, esos dos que hay en mi: el bueno y el malo, se han unido para pedirle, de la forma que usted quiera, perdón... No lo grito porque todo el mundo se enteraría, pero si escucha atentamente, se dará cuenta que todo mi ser le pide perdón. Mis pies, mis manos, mis ojos, mi boca..., todo lo que tiene grabado su nombre le está pidiendo perdón. No nos deje así, piénselo, llame los recuerdos gratos que tiene de mi y no los eche cuando lleguen, piense en lo que hemos hablado, por favor. Yo no le exijo nada, ni le reclamo nada. Yo aprendí a quererle a usted siendo así, como es, no le tuve cariño de un día para otro, todo fue creciendo poco a poco, por eso está enraizado, profundo, por eso estoy así.



Ayer actúe de esa forma porque la situación me obligo a hacerlo, no pensé otra cosa cuando usted me dijo: “vete” sentí que le fastidiaba mi presencia, que yo estuviera ahí y por eso lo decía. Ésta fue la razón de mi actitud y mi comportamiento con usted. Cuando puso su mano en mi hombro sentí rabia conmigo mismo, porque sabia que hacia mal, pero me deje llevar por la ira. Luego no supe que hacer y decidí mejor callar, para no entorpecer más las cosas. Perdón, pero con todos esos errores yo le pido que no se canse, ni aparente estar bien conmigo, no necesito su hipocresía, sino lo que siempre ha sido conmigo. Quien me regaña cuando copio en los exámenes y me enseñó a utilizar dos cuadros de papel higiénico para limpiarme la nariz, quien me acaricia los pies sin que me de rabia y detesta las películas que elijo para que veamos, quien se limpia los dientes frente a mi y me pide que le haga un masaje en el cuello. Usted, que me hace temblar de miedo cuando me llama por mi nombre y me dice cosas cuando no le gusta que me toquen. A usted es a quien pido perdón y otra oportunidad...

...hazlo...

...hazlo...



Deja que tu corazón hable, no le cierres la boca ni ates la mano con la que escribe tan bellas palabras.



Nuestros corazones están hablando directamente, desde hace tiempo lo hacen, se entienden y se cuentan todo. Deja que lo continúe haciendo. Guarda, comprende y goza todo lo que van susurrando y gritando. Es un diálogo profundo, muy profundo. Nada pasa en nuestro exterior, pues no tenemos forma de decir lo que ellos  saben  que hay, además,  sí lo saben revelar.         Continua, continua corazón gastando la tinta de esa pluma que clavas tan profundo en ese que es como tu, escribe más, cuéntale todo, no guardes nada para ti, nada, que no merece la pena quedar con un solo secreto.

 (dialogo)

- Que forma es ésta la que tenemos para conocernos, que palabras encuentro, es muy fácil hablar así, es un mundo extraño donde yo quiero  estar. Te envío mi mensaje para que de nuevo entiendas que aquí estoy.



Hoy fui al correo y reclame una carta para ti, parece que es la respuesta al mensaje que recibí:  cuanta grandeza se esconde y se encuentra en tus palabras, eres más cuando te leo. Dame más palabras, damelas todas, que se acaben ellas para poder oír.



- tanto a pasado desde que se conocen los corazones... ya no leeremos más, y, nunca oiremos...



Pero... ¿no escribiremos más? Y... ¿por qué no me escribes? Qué... qué pasa... toma, te doy una hoja, está en blanco, escríbeme te lo pido. No... no dejes de hacerlo... por favor...  ya no te siento porque no tengo tus palabras, me hacen falta, me hace falta tenerte.



- Aquí estoy, pero no para ti, ya mi pluma no la guía tu recuerdo, por qué no me entiendes?



No... no... Recibe la hoja, es tuya, vuelve a escribir sobre mi cuerpo que estoy vacío sin tus palabras talladas hasta en mi piel!



- Lo siento, sólo... sólo puedo escribir un adiós, un adiós muy borroso, porque ya no hay tinta, ya no hay punta, ya todo se acabo...

Cuando veo las montañas

 

Cuando veo las montañas,

tendidas sobre la tierra y,

a las aves volar sobre ellas,

dejando que el aire las acaricie,

las roce, las sienta.

Ahí recuerdo tu cuerpo,

tu hermoso cuerpo,

tendido como una montaña,

tan difícil para subir y tan fácil para bajar.

Yo, como un ave, voy volando sobre ti,

provocando el aire que te haga estremecer.

Déjame ser tu ave,

para que pueda posarme en tu piel.

Déjame ser la tierra,

donde descanse y se hunda tu cuerpo.

Déjame estar debajo y encima de ti...

jueves, 15 de marzo de 2012

una forma de ser más feliz...1

...desde hace un tiempo he querido escribir, pero la verdad no tenia animos para hacerlo. Esta noche he decidido llevar a cabo tal proposito.

creo que la ultima vez que escribí fué en mi cumpleaños, el año pasado. Vaya recuerdos tengo, el mejor, fue cuando recibi la visita de la persona que más he querido en toda mi vida, fue a verme a casa, a desearme un feliz cumpleaños... pasó octubre, llegó noviembre, mi vida tomaría un rumbo diferente: dejaría a un lado el sueño cultivado por muchos años, ya todo estaba claro en mi mente. Sabia que queria pasar el resto de mi vida a tu lado, sabia que nada ni nadie me haría cambiar de opinión, lo mejor, tu me inspiraste para hacerlo... tengo tantos recuerdos de nuestros dias juntos, tengo tanto en mi mente y en mi corazón... vaya, volvería a vivir cada instante de lo que pasamos juntos...




ciertamente, me dejaste muy en claro que la opción debería de ser mia, porque era yo quien lo deseaba... al princio me resistí a ello, pues quería hacerlo por ti... por ti... tus palabras reflexivas por fin lograron su cometido, lo haría por mi, porque "encontré una forma de ser más feliz"... ser más feliz, me encanta cómo suena esto... sin duda, fuiste tu quien me ayudó a descubrir ésta nueva y auténtica forma para mi!!! tengo que reconocer y añadir que: tu también hiciste una elección... asi que, como bien a dicho un sabio y apenas conocido amigo: "tienes mucho que agradecerle" Efectivamente, mi bien, tengo mucho que agradecerte...

Así pasó diciembre (y tu cumpleaños) pasó enero, y jamás llegaste tu!!! que gran dolor en el alma, sentirse abandonado por la persona que más amas... pensé que tu actitud sería diferente, pero no! aunque mi madre a dicho que siempre has estado conmigo, pero... por qué no te sentía? no lo sé, tengo tantas preguntas que jamás podré hacer... pues, es evidente que ahora mis sentimientos te molestan... o así lo era...



tuve tantas experiencias en el tiempo que el teléfono se conviertió en un buen aliado... viví emociones que jamás hubiera imaginado tener: el dolor estuvo tan cerca... casi hasta sentía cómo me estrujaba... dolor... dolor... mucho dolor!!! no encuentro la forma de expresarlo... pero ahora,  ni la muerte me asusta tanto... no hay nada que me pueda hacer sufrir más... nada me puede hacer llorar, tanto o más... es muy difícil explicarlo... demasiado... pero ahora soy yo el que tiene la experiencia, soy yo el que lo vivió, soy yo el que lo sufrió, soy yo el que se ha hecho valiente y fuerte... soy yo el que aprendió, lloró, gritó, soñó... soy yo el que sabe que es "vivir" en mil circunstancias, vivir en el miedo y, con el miedo reir...

con todo, soy feliz... eso quiero creer...